Cuando vine a vosotros, hermanos, no vine a anunciaros el misterio de Dios con sublime elocuencia o sabiduría (1), pues no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado (2).
Cuando vine a vosotros, hermanos, no vine a anunciaros el misterio de Dios con sublime elocuencia o sabiduría (1), pues no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado (2).
Cuando vine a vosotros, hermanos, no vine a anunciaros el misterio de Dios con sublime elocuencia o sabiduría (1), pues no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado (2).
Cuando vine a vosotros, hermanos, no vine a anunciaros el misterio de Dios con sublime elocuencia o sabiduría (1), pues no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado (2).
Cuando vine a vosotros, hermanos, no vine a anunciaros el misterio de Dios con sublime elocuencia o sabiduría (1), pues no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros sino a Jesucristo, y éste crucificado (2).